Me crié entre secadores de pelo y mucho amor.
Mi papá tiene su peluquería en Palermo desde siempre. Me crié ahí, entre clientes, tijeras y el olor a champú. Él siempre supo que este mundo era el mío, aunque tardé en escucharlo. Lumé nació de esa historia, y del privilegio de trabajar con el proveedor de toda la vida. Cada producto que elegimos tiene algo de esa confianza.
Conocer más